¿Como domesticar semillas orgánicas?

Para combatir las hambrunas a mediano plazo es necesario que la gente reutilice los métodos ancestrales de selección de semillas para domesticarlas, lo que se logrará es que las semillas se conviertan en súper semillas orgánicas criollas, para que produzcan más alimentos, más grandes, mas sabrosos en menos tiempo.

Primeramente creamos nuestros huertos orgánicos, de la manera en que nosotros nos sintamos cómodos, el proceso de selección es un proceso puro de observación, los alimentos que crezcan más rápido y más grandes son los que en muchos casos no comeremos o los dejaremos para adquirir la semillas de este alimento.

Algo necesario en la permacultura es mantener abonada la tierra de manera permanente, por ejemplo, estos son algunos de los conocimientos que siempre debe tener hacia la tierra:

En la naturaleza todo se recicla. Lo que sale de la tierra vuelve a ella en forma de excrementos, hojas, cadáveres, etc. Un sin fin de descomponedores y carroñeros, desde el buitre, pasando por las lombrices y las ratas, hasta millones de microorganismos, se encargan de cerrar el ciclo manteniendo la fertilidad del suelo. De esta forma son posibles prodigios de fertilidad como las selvas tropicales, situadas sobre suelos sumamente frágiles.

De la devolución de la materia orgánica a las tierras agrícolas depende el mantenimiento de la fertilidad del suelo. En cada barco de trigo que los romanos cargaban de Sicilia se llevaban parte de la fertilidad de su tierra, acumulada durante siglos.

La mal llamada revolución verde y la teoría de Leibig de la nutrición mineral, verdad a medias que reducía la alimentación de las plantas a nitrógeno, fósforo y potasio, ignorando la importancia de los oligoelementos y los microorganismos del suelo, dio pie al desarrollo de la industria de fertilizantes químicos y al abandono progresivo del abonado orgánico.

El desarrollo de la edafología (ciencia que estudia los suelos) ha confirmado que no sólo de nitrógeno, potasio y fósforo viven las plantas y que en su crecimiento intervienen otros elementos químicos, así como hormonas, vitaminas, etc. La tierra fértil, en lugar de ser un mero soporte físico inerte, es un complejo laboratorio en el que tienen lugar procesos vivos.

Las tierras o suelos fértiles constan de cuatro componentes: materia mineral, materia orgánica (con abundancia de seres vivos), aire y agua. Todos íntimamente ligados entre sí y originando un medio ideal para el crecimiento de las plantas.

De estos componentes, la materia orgánica representa, en líneas generales, el menor porcentaje, tanto en peso como en volumen. A pesar de ello su importancia es muy grande y no sólo mejora las propiedades físicas y químicas de la tierra, sino el desarrollo de los cultivos.

Los aportes de materia orgánica están sometidos a un continuo ataque por parte de organismos vivos. Como resultado de dicho ataque, son devueltos a la tierra los elementos necesarios para la nutrición de las plantas.

La fracción superior de la tierra de color oscuro, con la materia orgánica muy descompuesta, es el llamado humus. Un puñado contiene millones de microorganismos que lo usan como sustrato. Dentro de la materia orgánica del suelo, el humus representa del 85% al 90% del total; por ello, hablar de materia orgánica del suelo y de la fracción húmica es casi equivalente.

Estos elementos se pueden encontrar de manera orgánica en las cascaras de muchos alimentos, las cascaras más prominentes para el uso de fertilizantes amables son, las cascaras de plátano, aguacate, melón, sandía, pepino, papaya, en general las cáscaras de los alimentos mantienen un alto contenido de nutrientes para la elaboración de humus. Las cáscaras de los cítricos son buenísimas pero muy ácidas para usarlas frescas, estas deben secadas y usarse secas y se recomienda triturarlas un poco con el machete.

Si el suelo está correctamente bien fertilizado de manera orgánica: Llámese orgánica a la química natural, que también es llamada química amable, osea, son las cosas que elabora la tierra, la química inorgánica es la química fabricada por el ser humano, que es la que produce contaminación, el cambio climático y es la química que nos tiene al borde de la extinción.

Ya que tenemos nuestros huertos bien fertilizados podemos recurrir a la selección de semillas por observación, las semillas seleccionadas se cultivarán bajo la misma disciplina , se seleccionaran las semillas de manera constante y permanente, así lograremos tener mejores alimentos, más grandes, más sabrosos y en mayor cantidad.

Gerardo González Miranda

bio arquitecto

tele maíz

Fragmentos de la revista emisión en castellano: http://www.emison.com/5143.htm

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